Love of Lesbian: 2026 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando al público)

El jueves 26 de marzo no fue una noche común. Al menos no en el interior del Auditorio Telmex, en Zapopan. El gran truco final tenía un nombre, que si bien se encontraba en un idioma diferente al español, poseía una gran carga cultural representativa de la tradición literaria del Quijote: el grupo Love of Lesbian tocaba los primeros acordes de su presentación y los asistentes caían irremediablemente en su magia.

Hace algunos días habían anunciado una pausa indefinida a su actividad después de casi 30 años ininterrumpidos de música y mas de 10 discos en su catálogo. Aunque todavía se vislumbraba en el horizonte una última oportunidad de verlos en vivo el 25 de noviembre en su concierto en el Auditorio Nacional de la CDMX, para los tapatíos poco aventureros podría tratarse de una velada con tintes de despedida o de un viaje épico hacia la nada.

Una de los rasgos distintivos de la banda es sin duda el carisma y la creatividad lírica de su cantante Santi Balmes, quien además de ser músico tiene varios libros publicados y que de alguna manera se desprenden de las canciones o expanden el universo de los lesbianos. Y como bien lo advirtió Santi al principio del concierto, la noche fue un recorrido por diversas geografías emocionales, del dolor a la euforia, de la nostalgia al agradecimiento, del adiós definitivo a la posibilidad.

Musicalmente, el grupo cumplió de manera impecable las expectativas, tanto en lo instrumental como en lo vocal y lo visual, a lo largo de poco más de 2 horas de show, el cual contó con tres invitados: por un lado y de manera híbrida virtual, tocaron “Contradicción” al lado de Rigoberta Bandini. Pese a que se trataba de una grabación y que solo se podía ver su imagen en las pantallas, se disfrutó mucho. Con una gran tendencia por parte de los artistas a hacer cada vez más colaboraciones, es una modalidad que llegó para quedarse. Por otro lado, los hermanos Mendoza de Disidente fueron los encargados de colaborar junto con la banda para la primera presentación en México de la canción de “Incapacidad moral transitoria”.

El setlist tuvo grandes éxitos pero también canciones menos convencionales, en algunas versiones más acústicas con piano y guitarra o con detalles diferentes a las de sus grabaciones, como fragmentos de “La llorona” y “Por qué te vas” dentro de su canción “1999”. Justo se mencionó que la ventaja de asistir a un concierto exclusivo de la banda, a diferencia de cuando comparten cartel con otros, es que en esas canciones de entretiempo que no se tocan en festivales se puede apreciar la esencia del grupo y los definen.

Luego de muestras de afecto, cantos, aplausos y entrega total por parte de las personas que asistieron, Balmes habló de la manera en que se conecta el público con la banda, sugiriendo que son como olas que van y vienen, un feedback energético, que quizá algún día la ciencia descubrirá cómo funciona. De igual forma que quizá algún día volvamos a escuchar a Love of Lesbian en la ciudad. Mientras tanto, habrá que atesorarla como una noche eterna.

Txt: Adán Madrigal | Invitado Impar
Fotografía por: Martín Esparza
Presentado por OCESA