Lenny Kravitz: Rock auténtico en su forma más pura

Lenny Kravitz regresó a Guadalajara para continuar con la promoción de su álbum «Blue Electric Light» teniendo como sede el Auditorio Telmex.

Desde los primeros minutos quedó claro que no sería un show cualquiera: la producción incluyó más de cinco pantallas gigantes que proyectaban visuales y tomas en vivo, creando una atmósfera envolvente que acompañaba cada momento del espectáculo.

“Dig In” y “Always on the Run” fueron de los primeros temas del repertorio encendiendo el ambiente y dando la apertura para que el mismo Lenny Kravitz, en un gesto que desató la euforia de los fans, hablara en español: “Los he extrañado y estoy muy feliz de estar con ustedes”. Luego continuó en inglés diciendo “my friends, my family, I feel you”. La respuesta del público no se hizo esperar y al únisono el recinto coreó: ¡Lenny hermano, ya eres mexicano!”, provocando una sonrisa evidente en el músico.

El show continuó con “I Belong to You” y “The Chamber”, manteniendo el groove característico que ha definido la carrera del artista. A lo largo de la noche estuvo acompañado por su sólida banda, encabezada por su inseparable guitarrista Craig Ross, Cindy Blackman en la batería. además de una potente sección rítmica, metales y coristas que aportaron profundidad al sonido en vivo.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Kravitz se sentó al piano para interpretar “I’ll Be Waiting”. El auditorio se sumió en un ambiente íntimo, donde la voz del cantante, una sutíl iluminación y el piano bastaron para capturar la atención total del público.

La recta final del concierto fue pura descarga de energía. “Fly Away” preparó el terreno para “Are You Gonna Go My Way”, uno de los himnos más poderosos de Kravitz, que llevó la intensidad del recinto al máximo.

El cierre llegó con “Let Love Rule”, en un momento que resumió perfectamente el espíritu del concierto. Durante el coro, Kravitz bajó del escenario y caminó por la línea frente a la barricada saludando a los fans, estrechando manos, firmando brazos y agradeciendo el cariño del público. Mientras tanto, todo el auditorio movía los brazos de un lado a otro siguiendo el ritmo del coro, creando una escena inolvidable.

Más que un concierto, la noche fue una comunión entre artista y público: un recordatorio de que el rock, cuando se toca con honestidad y pasión, sigue siendo capaz de unir a miles de personas bajo una misma voz.

Cobertura por: Fanny López:IG @fannylopezmx | FB /fannylopezmx
Presentado por Zignia Live