Kenny G: El secreto de un sonido sin final
Resulta difícil creer que Kenny G cumple 70 años en el 2026 y sigue sonando y luciendo como en sus inicios, cuando conquistó al mundo con su saxofón y su smooth jazz. De la misma manera que fue increíble el récord mundial que impuso en los noventas, manteniendo una nota por más de 45 minutos sin ceder al silencio, gracias a su desarrollada técnica de respiración circular, o el hecho de que es uno de los principales accionistas de Starbucks y muchos otros datos curiosos, que parecen disparates hasta que comprendes todo viéndolo en vivo.
El concierto comenzó de la única forma posible: sorprendiendo a todos desde el primer momento. Una luz iluminó el sitio entre el público desde donde su característico saxofón soprano, lleno de notas largas, solos e improvisaciones virtuosas, dio la bienvenida al público. Lo acompañaban sus músicos, compañeros de mil batallas, el más veterano con 40 años de hacer música junto a Kenny, el “chico nuevo” con solo 15 años de matrimonio musical. Todos ellos, excelentes en su instrumento, ya sea en el piano, bajo, guitarra, batería o percusiones.



Después de esta sorpresiva manera de iniciar, subió por fin al escenario, donde demostró su carisma impresionante. Hablando un español poco fluido pero que resultaba hasta tierno, explicó que se esforzó en aprender un poco de español para poder saludar y platicar con el público. “Por ustedes lo hago lo mejor posible”. Alguien que se toma esas molestias después de su trayectoria demuestra que cada show es importante para él y que sigue vibrando y sintiendo la magia que una presentación en vivo puede brindar.
Con su traje azul tornasol y su cabello largo suelto, siguió con melodías dulces, suaves y seductoras. Era el mismo músico que había llegado a tantos corazones y que hoy, después de mucho tiempo, podían verlo de cerca. De vez en cuando, sus largas frases musicales parecían terminar y tomaba desprevenidos a algunos del público, haciendo que no pudieran abstenerse de aplaudir. Este fenómeno se convirtió en parte de muchas de sus canciones, como si los mismos aplausos en medio de cada tema musical formaran parte integral del espectáculo.
En esta, su tercera vez en Guadalajara, interpretó además de su repertorio de smooth jazz, algunos temas significativos para los mexicanos, como “Sabor a mí” o “Bésame mucho”, esta última explicando que hace mucho que no la tocaban y no estaban preparados pero aún así querían dedicárselas y acceder a la petición de la gente que la había solicitado. De igual forma hubo espacio para el jazz tradicional, la samba, las baladas y el bossa nova. Algunas para bailar, otras para recordar. Y, por alguna extraña razón, todos esos géneros parecían encajar a la perfección.




Un elemento fundamental en su concierto fue el brindar a cada uno de sus músicos espacio para la improvisación y para que se convirtieran en el instrumento principal. De esta manera, cada uno dejó un poco de su esencia particular en los asistentes. Y, por si no fuera poco, Kenny pidió frecuentemente aplauso y reconocimiento para cada uno de ellos entre las canciones, cuando llegaba el momento de brillar. Estos gestos demostraron también su gran calidad humana y la razón por la cuál sus músicos lo siguen desde hace tantos años. Es una fidelidad que no compra el dinero, sino la amistad y el cariño.
Ya para cerrar la noche, interpretó “My heart will go on”, tema de la película Titanic, porque en su larga trayectoria también aprendió que las versiones de canciones son una de las maneras más directas de llegar al corazón de su público. Se despidió y, tras el encore más corto de la historia, regresó para tocar un poco más y ahora sí retirarse definitivamente del escenario, no sin antes anunciar que estaría firmando y tomándose fotos al final del concierto.
Quizá el misterio que rodea lo increíble de las hazañas musicales y personales que ha realizado Kenny G tiene una explicación: la pasión total por lo que se hace y la entrega en cada momento, como si fuera el primero, el último, y el único.
Txt: Adán Madrigal | Invitado Impar
Fotografía por: Fanny López | @fannylopezmx
Presentado por MusicVibes
