El Sobreviviente: cuando la realidad nos alcanza

Reseña SIN Spoilers de Adán Madrigal (1nv1tado 1mpar)

Desde su aparición como género literario y posteriormente en el cine, la ciencia ficción ha sido un vehículo idóneo para realizar crítica social. Ya sea por medio de las consecuencias de una vigilancia extrema, la selección genética o la expansión sin control por el universo, en sus historias se pueden apreciar algunos de los temores fundamentales que se encuentran en la sociedad humana y su futuro. En el año de 1982, Stephen King bajo el seudónimo de Richard Bachman publicó una novela de nombre The Running Man (que en México llegaría traducida como El fugitivo). En ella se habla de la sociedad estadounidense en el año del 2025, donde un gobierno totalitario ha sumido en una profunda desigualdad a sus ciudadanos y esto lleva al protagonista a tomar medidas desesperadas.

De este libro surgen varias creaciones audiovisuales, entre ellas la película de 1987 (ya con la traducción para México de El Sobreviviente) protagonizada por Arnold Schwarzenegger y el videojuego homónimo de 1989. Después de casi cuarenta años, el director y productor Edgar Wright decidió que había llegado el momento de hacer una nueva versión de la película, que se acercara más a la historia original. No sé si de manera premeditada o fortuita, pero el año que se marcaba en la novela como un futuro distante nos había alcanzado. Y como toda obra que aborde el futuro, la pregunta estaba en el aire: ¿cuáles predicciones habían acertado?

La película nos muestra a la sociedad a través de los ojos del protagonista Ben Richards (Glen Powell), quien como muchos otros ciudadanos viven en una pobreza extrema que contrasta con la opulencia de las clases altas. Debido a problemas económicos y familiares se ve en la necesidad de ingresar a un programa de concursos que realiza el único canal televisivo del país, lo que lo lleva a una serie de situaciones donde está en riesgo su vida y comienza a ponerse en juego algo superior a él.

Si bien estas temáticas han sido presentadas en numerosas ocasiones por la literatura y el cine, me parece que el gran acierto de esta película es su precisión casi quirúrgica para estrenarse. El hecho de que haya un monopolio en los medios de comunicación y redes sociales presenta la gran problemática de que son ellos quienes controlan toda la información que tiene la gente y, por lo tanto, la supuesta realidad en la que viven. Sumado a esto, se encuentra la creación y modificación de noticias y videos mediante la inteligencia artificial, logrando con esto una forma casi infalible de manipulación total de la verdad.

Esto me ha dejado pensando en qué tan lejos estamos de estos escenarios, pues cada vez abunda más en las redes el contenido creado por IA, y quizá por primera vez en la historia de la era digital, nos encontramos con la dificultad de discernir entre una noticia real y una ficticia. Si antes se denominaba a este tiempo como la “era de la información”, cabe preguntarse si no nos encontramos en una transición hacia la “era de la desinformación”, donde los que tengan el poder para controlar los medios podrán controlar también, y más que en otras épocas, la narrativa de la realidad en la que vivimos.

Una película que disfruté mucho, pese a sus bemoles en ritmo, coherencia y algunos diálogos, así como un humor y un final que pueden no ser del agrado de muchos, pero que me ganó por la serie de preguntas que me dejó tras finalizar. Si te gustan las películas de ciencia ficción, las distopias no muy lejanas y las sátiras sociales, y estás dispuesto a suspender un poco la incredulidad, probablemente la película sea de tu agrado.

El sobreviviente
Estreno: 13 de noviembre de 2025.
Director: Edgar Wright
Escritor: Stephen King, Michael Bacall, Edgar Wright
Duración: 2h 13m