El Pasajero del Diablo

Reseña SIN SPOILERS por Yorch Arellano

Tras presenciar un espantoso accidente de tráfico en la autopista, una joven pareja pronto se da cuenta de que no salieron solos del lugar del accidente…

Una película que te mantiene en tensión constante de principio a fin. Dirigida por André Øvredal, El Pasajero del Diablo construye una atmósfera inquietante con toques sobrenaturales que se sienten orgánicos, donde los jump scares no solo están presentes, sino que funcionan de manera natural dentro de la narrativa.

El pasajero del diablo es un sólido thriller de carretera que logra mantener un suspenso constante, llevándote al filo de la butaca en más de una ocasión. Lou Llobell, en el papel de Maddie, ofrece una actuación auténtica y emotiva; su personaje carga con gran parte del peso emocional de la historia y logra sostener el interés del espectador en todo momento. La química que comparte con Jacob Scipio (Tyler) resulta convincente y suma dinamismo a la trama.

Aunque no está exenta de ciertos clichés propios del género, la película destaca por su atmósfera oscura, tensa y por momentos verdaderamente inquietante. Las secuencias de persecución y los momentos de tensión están bien ejecutados, demostrando que Øvredal tiene un gran dominio para generar suspenso y mantener la atención del público.

En definitiva, es una propuesta bastante disfrutable para los fans del terror y el suspenso: un entretenimiento sólido, con buenos sustos, una ambientación efectiva y un ritmo que no decae.

El pasajero del diablo llega a los cines el 21 de Mayo