Diamante Diamante eléctrico: Un mago nunca revela sus secretos
El viernes 1 de mayo, la banda de origen colombiano Diamante Eléctrico visitó nuevamente al público tapatío para presentar su característico show mágico musical y su nuevo disco “Crudo y cursi”, un concierto en vivo grabado en el Teatro Colón de Bogotá. El Rooftop del C3 fue un escenario ideal para replicar la atmósfera íntima de su más reciente producción.
Los primeros acordes de “Cuando quieras llegar” fueron los encargados de saludar a los asistentes, quienes se dividían en dos grandes grupos: los fans que seguían a la banda desde su primera visita a Guadalajara hace 11 años, en un festival Rock por la vida, y otros que era la primera vez que presenciaban la magia de la banda. De alguna manera misteriosa, Diamante Eléctrico se encargó de satisfacer plenamente a ambas facciones y corearon gustosos la frase de Cortázar que aparece en Rayuela y en el tema abridor del concierto, para luego dar paso a “Truco” y “Porcelana”.
Es bien sabido lo importante que es generar distracciones que hagan menos evidente la magia, así que tanto el cantante y bajista Juan Galeano, como el guitarrista Daniel Álvarez estuvieron en constante diálogo con la gente. Cuando Juan preguntó “¿quién está roto el día de hoy?” gran parte de los brazos se levantaron, siguiendo de la sentencia “todos estamos profundamente rotos”, frase que sería el preámbulo del tema “Rotos”, así como la frase “Hoy vengo a confesarme: los chicos sí lloramos”, parte del título y la letra de la siguiente canción. Estos pequeños preludios del lenguaje permitieron que el show se sintiera unificado y orgánico, como si todo fuera parte del mismo acto de ilusionismo y en cada canción las letras contaran lo que sucedía.



En cuanto a lo musical, las versiones fueron muy similares al disco estrenado recientemente, tocadas únicamente con 4 integrantes y casi todo generado en vivo, solo haciendo uso de secuencias para algunos ruidos incidentales y en algunas partes de bajo cuando Galeano se enfocaba por completo en cantar. Le dio bastante dinamismo el hecho de que se agregaran improvisaciones con sonoridades de jazz y blues, así como música tradicional de Colombia, como la que precedió a la canción “La Atrevida”, una cumbia de alta montaña. También fue un gesto muy apreciado el hecho de que tocaran canciones que no estaban pensadas en el setlist original, pero que debido a la insistencia del público, lo hicieron. “Casino” fue un tema que, según la banda, no la tocaban desde hacía 3 años y aún así quisieron complacer a los asistentes. De igual manera, mencionaron que era la primera vez que tocaban “Mérida” en vivo, una canción que mostraba la importancia y cercanía de Colombia y México para la banda.
Otra de las curiosidades es que gran parte del público venía en parejas, confirmando que el amor y la posibilidad de dedicar canciones de Diamante hacen que los enamorados sean un objetivo ideal para sus trucos musicales. Canciones como “Persona favorita” hicieron que la miel y los corazones rosas brotaran en el ambiente.



Cerraron el concierto oficialmente con su versión de “Casi un hechizo” de Ricardo Montaner, popularizada también por Jenni Rivera, para luego volver con el tradicional encore, un último acto de prestidigitación que incluyó “Antes de ti” y “Oro”. Si bien la banda no ha logrado el reconocimiento en México como para abarrotar foros más grandes, no cabe duda de que tienen la calidad, la creatividad y la trayectoria para despegar en cualquier momento. Y seguramente cada uno de los asistentes al concierto concuerdan en ello: tanto los seguidores de antaño como los que escucharon por primera vez saben que este truco tiene suficiente magia y misterio como para intentar resolverlo en una próxima ocasión.
