David Byrne en Guadalajara: música, movimiento y genialidad
David Byrne, uno de los músicos más creativos de las últimas décadas, regresó a Guadalajara como parte de su «Who Is the Sky? Tour», una gira que acompaña el lanzamiento de su más reciente material y que confirma algo que quienes han seguido su carrera conocen bastante bien: Byrne es garantía de un show imperdible de un artista que entiende el escenario de una manera completamente distinta.
Teniendo como sede el Auditorio Telmex, el músico apareció en escena pasadas las 9 de la noche acompañado por un ensamble de 12 músicos y con un escenario libre de estructuras. Sin cables, amplificadores o instrumentos fijos, los músicos podían desplazarse, bailar y transformar cada canción en una pequeña pieza escénica. Una idea aparentemente sencilla que, conforme avanzaba la noche, dejaba ver el enorme trabajo detrás de cada movimiento.
Y es que David Byrne es el hombre de los conceptos, conceptos pensados y estructurados en donde las pantallas, el vestuario y los movimientos tienen un porque. Por momentos era un concierto, en otros una coreografía y en algunos más una instalación artística, pero siempre con la música como protagonista.



“Heaven”, “And She Was”, “Houses in Motion”, “(Nothing But) Flowers” y “This Must Be the Place (Naive Melody)” fueron parte de un recorrido en el que el nuevo material convivió naturalmente con canciones de diferentes etapas de su carrera. Temas como “Everybody Laughs”, “When We Are Singing” y “My Apartment Is My Friend” encontraron su lugar dentro de un show en el que Byrne no parecía interesado únicamente en despertar nostalgia, sino en demostrar que todavía tiene mucho que decir.
Pero quizá una de las cosas más interesantes de la noche fue descubrir el contraste entre la complejidad de sus conceptos y la sencillez del artista. Entre canciones, Byrne se daba el tiempo de hablar con el público, compartir pequeñas anécdotas, explicar algunas ideas y hasta bromear (a veces en español). Sin discursos pretenciosos y con una naturalidad que inmediatamente acortaba la distancia entre el escenario y las butacas, dejaba por momentos de ser esa enorme figura de la música para convertirse simplemente en David, contándonos alguna historia antes de continuar.


Conforme avanzaba el concierto llegaron también algunos de los momentos más esperados de la noche. “Psycho Killer”, “Life During Wartime” y “Once in a Lifetime” inevitablemente hicieron crecer la emoción de los asistentes, mientras que para el encore apareció “Everybody’s Coming to My House”, antes de llegar a un explosivo “Burning Down the House”, encargado de poner prácticamente a todo el público de pie.
TXT y Fotografía: Fanny López | IG fannylopezmx | FB /fannylopezmx
Presentado por OCESA
