Caloncho: el tiempo de volver a casa

Nadie es profeta en su tierra. Así reza el dicho popular que señala, la mayoría de las veces con razones suficientes, lo complicado que resulta que la gente del lugar que te vio nacer valore y aprecie igual el trabajo que realizas comparado con lo que es foráneo, que por tener etiqueta de importación posee ciertas ventajas y favoritismos. No obstante, el jueves 14 de mayo, Caloncho nos demostró en el Auditorio Telmex que existen excepciones y él es una de ellas.

La noche comenzó con Malaïka, una cantante que con un formato minimalista de voz y DJ nos enseñó que habrá que tenerla en cuenta en el radar de descubrimientos y que fue dándole la bienvenida al público que poco a poco abarrotaba el lugar, con una agradable fusión musical que compaginó perfectamente con lo que escucharíamos más adelante.

Caloncho, nacido en Ciudad Obregón pero nacionalizado tapatío desde su infancia, tocó por poco más de dos horas el repertorio de “El tiempo es mi casa tour”, un setlist variado que contó con grandes éxitos como “Palmar” o “Brillo mío”, pero que también mostró lo multifacético que puede llegar a ser, pues los sonidos viajaron desde el reggae y lo tropical, su principal esencia, a sonoridades como la cumbia, el surf, la música del viejo oeste, el ska y hasta toques psicodélicos que, acompañados con una producción visual de gran calidad, convirtieron su regreso en una experiencia muy intensa para todos los asistentes.

El concierto tuvo una parte íntima, donde interpretó de manera acústica con su guitarra y su voz un par de temas que tienen un significado profundo para él, en especial sobre sus abuelos y su familia presente en el evento. La emoción fue tal que hasta el micrófono se inclinó un poco para llorar mientras cantaba y su staff tuvo que intervenir para acomodarlo. Luego vino el momento de mayor energía del concierto, en el cual aprovechó para presentar una serie de versiones, entre ellas “Tu cárcel” y “Pero qué necesidad”, las cuales dotó de su particular estilo y se sintieron orgánicas y auténticas, como en casa. También presentó algunos temas inéditos, como la canción “Durazno”, un tema que aún no se encuentra en plataformas y cuya primicia fue un regalo para el público que no dejaba de vibrar en sintonía con el artista.

Cuando Caloncho comenzó el concierto no saludó a la gente de manera convencional. Dijo “Ya llegué, porque así se dice en casa” y al terminar la noche, todos sabían que la familia se había reunido por y para él, y que si bien el viaje debía de continuar y habrá más aventuras en el extranjero, siempre tendrá su hogar a donde podrá regresar a contarnos sus historias y anécdotas, con aromas frutales y café de olla, y con una familia cada vez más numerosa. Pero no hay prisa. A final de cuentas, el tiempo es su casa.

Txt: Adán Madrigal | Invitado Impar
Fotografía por: Fanny López | @fannylopezmx