Bronco en Guadalajara – El final de una larga espera
El pasado 14 de febrero, entre las celebraciones por el Día del Amor y la Amistad y el clásico del futbol mexicano, Bronco regresó a Guadalajara tras una larga espera y varios conciertos pospuestos. Desde las 7:00 p.m. comenzó a notarse el movimiento en la Arena Guadalajara: caballeros arreglados, perfumados y con tejana recorrían los pasillos junto a mujeres emperifolladas y radiantes, todos listos para presenciar el regreso del llamado Gigante de América. Cervezas, palomitas y nachos fueron los acompañantes perfectos de esta gala informal que, más tarde, se transformaría en un auténtico bailongo.
Bronco, una banda con una trayectoria extraordinaria, volvió a la Perla Tapatía para dejar claro por qué sigue ostentando ese título que el público le dio hace décadas y que a la fecha nadie le ha podido arrebatar.


Aunque la entrada fue buena, con poco más de 11,000 asistentes, el acceso al recinto se dio de manera un poco lenta y quedaron algunos asientos vacíos; posiblemente por el clásico que se jugó esa misma noche, pero eso no impidió que el ambiente fuera creciendo conforme avanzaban los minutos.
Pasadas las 9:30 de la noche, el relinchar inconfundible marcó el inicio del espectáculo con “Zapatos de tacón”, desatando los primeros gritos y poniendo a todos en el mood con la fiesta.



Si algo caracteriza a Bronco es su compromiso con el público, y esta ocasión no fue la excepción. Aunque incluyeron temas de sus materiales más recientes, los éxitos no dejaron de llover: “Adoro”, “Sergio el bailador”, “A qué le tiramos”, “No los vamos a olvidar”, “Espinas”, “Oro”, “Nunca voy a olvidarte”, “Si te vuelves a enamorar” y, por supuesto, “Que no quede huella”, fueron coreadas de principio a fin.
Después de tanta espera, la gente no se guardó nada. Familias completas, parejas y fans de todas las edades bailaron y cantaron sin importar el lugar que ocuparan. En los pasillos del recinto se improvisaron pistas de baile, mientras sobre el escenario Lupe, junto a sus hijos René y José Adán, compartían bromas, anécdotas y recuerdos que reforzaban esa conexión tan especial con su público.

El cierre llegó con “Amigo Bronco”, poniendo el broche de oro a una noche cargada de luces, nostalgia, fiesta y canciones que siguen marcando generaciones.
La banda se despidió agradecida y prometió no tardar tanto en regresar a tierras tapatías.
Los fans, sin duda, esperan que esta vez la espera sea mucho más corta.
TXT: Angel Simg – IG angelleosi
Foto: Cortesía de Zignia Live
Presentado por Zignia Live
