El Roxy Fest celebró su tercera edición el pasado 23 de febrero en la Terraza Vallarta y nosotros llegamos temprano para no perdernos ni un solo #MomentoRoxy.

En ésta ocasión el festival estaba ambientado con referencias a la banda homenajeada en este año, The Beatles; como un John Lennon gigante y un Yellow submarine además, contó con una galería de piezas capturadas el año pasado por el reconocido fotógrafo Fernando Aceves, así como una capilla de bodas, donde podías ser casado por el mismísimo Elvis Presley.

La fiesta musical inició desde la 1 de la tarde en el escenario Jack Daniels, con talentosos proyectos alternativos como el cantautor tapatio Dan Marshall y los regios Noah Pino Palo y Buffalo Blanco.

Bajo un intenso sol, la propuesta de electrónica regional de Centavrvs contagió a los presentes (que aún eran muy pocos) y comenzaron a mover los pies.

Pasadas las 3 de la tarde, los otros escenarios comenzaron actividades con el rock agropecuario de Nunca Jamás (quienes estrenaron su sencillo “Puro chuqui”) y el flow de Ooh Lala!!, quienes soprendieron por su increíble capacidad de ir del punk al hiphop sin perder la atención del público.

Uno de los momentos más nostálgicos fue la actuación de la banda española Nacha Pop, quienes ofrecieron un recorrido por su amplia trayectoria aunque, obviamente, la euforia se desató cuando interpretaron “Chica de ayer” y la legendaria “Lucha de gigantes”. Por otro lado, los canadienses Les deuxluxes presentaban fallas de audio, sin embargo dieron un show impecable, muy a su estilo rockanrolero.

Del otro extremo de la Terraza Vallarta, se encontraba el Roxy Kids presentado por Yoguitos Latinoamérica, un festival dentro de otro festival, creado especialmente para los más pequeños de la familia; había guerra de almohadas, hula hula, baile y risas, zona de descanso y bandas en vivo,
donde destacó la actuación de la agrupación tapatía Troker, quienes dieron un tipo de master class a los niños, ya que les enseñaban las diferencias entre “ritmo” y “armonía”, además de los diferentes instrumentos musicales que ellos utilizan.

Soul asylum irrumpió con su rock ochentero-noventero, al interpretar varias piezas de su aclamado disco “Grave dancers union” (1992), al mismo tiempo que Goodnight Japan hacía lo suyo en el escenario alterno.

Future Islands sorprendió a propios y extraños con la explosiva personalidad de su vocalista Samuel T. Herring; quien brincó, rodó por el suelo y gritó sus grandes éxitos “Seasons” y “Spirit”.

Poco después, llegó el momento del ya tradicional homenaje del Roxy, siendo The beatles la banda elegida este año.

The Fab Four salió al escenario increíblemente caracterizados e interpretando los más grandes temas del cuarteto de Liverpool.
“Get back”, “Imagine” y “Hey Jude” no podían faltar, aunque en esta última les cortaron el audio por pasarse un poco de su tiempo, ya que una de las cosas que hay que destacar de este festival es, la perfecta puntualidad de sus shows.

311, llegó con su reggae-rock, haciendo vibrar a los fanáticos con sus canciones donde además, incluyeron su icónico tributo a The cure al interpretar “Lovesong”.

Acto seguido, Caifanes hizo su aparición y el público enloqueció. Sí. Podrán verlos cientos de veces, mismo show, misma selección de canciones, pero la banda liderada por Saúl Hernandez sigue removiendo sentimientos y emociones al por mayor. La tan increíble respuesta hacia los Caifanes, fue recalcada por el vocalista de la siguiente agrupación, Bush.

Gavin Rossdale y compañía, ofrecieron un show fenomenal e impecable, conectando con el público al hablar con un excelente español, además de un cover de The beatles y sus éxitos “Glycerine”, “Machinehead”, “Swallowed” y “Comedown” .

Al terminar la presentación de Bush, nos sorprendió una pequeña actuación entre los dos escenarios principales: Un ensamble liderado por Kike Jiménez (ganador de La Voz México), Galo Ochoa (Cuca) y Gustavo Muñoz (Disidente), quienes interpretaron “Don´t stop believin´” original de Journey.

Uno de los momentos más esperados de la noche fue el show de LIVE ya que como muchos parecía que jamás podríamos presenciar esta banda en vivo ya que años atrás anunciaron una separación definitiva, sin embargo demostraron que el grunge nunca muere y dieron un recorrido musical por sus 7 discos de estudio, siendo “Lightning crashes” la canción más coreada.


Llegó la media noche y con ella, la presentación de Stone Temple Pilots, la cual generó mucha polémica por la actuación de Jeff Gutt en la voz.
Está claro que es una enorme tarea el intentar suplir o llenar el lugar del fallecido Scott Weiland, pero Gutt demostró la gran calidad vocal que posee en las canciones “Interstate love song”, “Plush” y “Sex type thing”.

Después de más de 12 horas de música, el festival culminó con la propuesta electrónica de 2manydjs, quienes ambientaban el camino a los que ya se iban, o a los aferrados que seguían exponiendo sus últimos y cansados pasos de baile.

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